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Circoloco es, sin lugar a dudas, la fiesta underground más famosa del planeta. Su historia es la historia de la resistencia de la cultura de club en su estado más puro. Nacida en 1999 en el club DC-10 de Ibiza, de la mano de los promotores italianos Antonio Carbonaro y Andrea Pelino, Circoloco surgió con una misión clara: ofrecer una alternativa real y cruda a la comercialización y al "postureo" VIP que empezaba a dominar la isla.
Eligieron el peor día posible a priori: el lunes por la mañana. Mientras el resto de la isla dormía la resaca del fin de semana, en un pequeño local al final de la pista del aeropuerto, comenzaba a gestarse una revolución. Los aviones pasando a escasos metros de las cabezas de los clubbers se convirtieron en el símbolo de una locura colectiva que pronto atraería a peregrinos de todo el mundo.
El lema de Circoloco es legendario: "Sorry we are Circoloco". Su filosofía original era la anti-promoción: sin bailarinas, sin megatrón, sin zonas VIP (inicialmente). Solo música de calidad y energía. El icónico payaso "The Clown" se convirtió en su logotipo, simbolizando la locura divertida y la libertad de ser uno mismo.
Musicalmente, Circoloco es la meca del Tech House, Deep House y Techno más vanguardista. No buscan el "hit" fácil, sino el groove infinito. Han sido los responsables de encumbrar a generaciones de artistas: The Martinez Brothers, Seth Troxler, Jamie Jones, Luciano, Tania Vulcano o Loco Dice deben gran parte de su estatus de superestrellas a estas sesiones de lunes.
Ir a Circoloco en DC-10 es un rito de iniciación. La fiesta comienza por la tarde en el Garden, un espacio al aire libre donde la atmósfera es eléctrica y tribal, para luego trasladarse al interior (Terrace y Main Room) hasta el amanecer. Los "Openings" y "Closings" de Circoloco son, para muchos, el verdadero termómetro de la temporada ibicenca.
La marca ha trascendido la isla y ahora organiza "showcases" en las principales capitales de la moda y la cultura: Nueva York, Milán, Londres, Tokio. Su colaboración con marcas de moda como Off-White demuestra su impacto cultural más allá de la música.
Circoloco definió el sonido "underground" de los 2000 y 2010. Mantuvo viva la llama de la cultura de club auténtica cuando el EDM amenazaba con homogeneizarlo todo. Es el bastión de la credibilidad, el lugar donde los DJs quieren pinchar no por el dinero, sino por el prestigio. Es, simplemente, la fiesta de las fiestas.