Los Orígenes de un Templo Electrónico
La historia de Industrial Copera comienza en el año 1992, convirtiéndose rápidamente en uno de los referentes indiscutibles de la música electrónica en Andalucía y en toda España. Situada originariamente en la localidad de Armilla, muy cerca de Granada capital, la sala nació con una clara vocación vanguardista, apostando por sonidos que en aquella época todavía se consideraban underground. Su diseño industrial, sus techos altos y su atmósfera oscura sentaron las bases para lo que pronto se convertiría en un verdadero templo del techno y otros géneros electrónicos. Durante más de dos décadas en su ubicación original, la sala albergó a los pioneros del género y vio crecer a varias generaciones de amantes de la música de club, forjando una identidad inquebrantable basada en la calidad musical y el respeto por la pista de baile.
La Evolución y el Cambio de Ubicación
En el año 2014, Industrial Copera cerró una etapa fundamental para renacer con más fuerza en su actual emplazamiento en La Zubia, también en el área metropolitana de Granada. Este traslado no supuso una pérdida de su esencia, sino todo lo contrario: permitió modernizar las instalaciones, mejorar la acústica de forma espectacular y ampliar sus horizontes. El nuevo recinto heredó el alma industrial del original, sumando innovaciones tecnológicas de primer nivel, especialmente en su sistema de sonido, que está considerado uno de los mejores del sur de Europa. El recinto actual cuenta con una gran Sala Principal y un espacio anexo muy popular conocido como El Jardín, que aporta frescura y versatilidad a la programación, permitiendo eventos diurnos y de tarde que han tenido una acogida masiva entre el público local y visitante.
Legado Cultural y Referente Internacional
Hoy en día, Industrial Copera trasciende la mera etiqueta de discoteca para ser considerada una auténtica institución cultural. Por su cabina han pasado prácticamente todas las leyendas del panorama mundial del techno, el house y el tech-house. Además de su contundente programación electrónica, la sala ha mantenido siempre un espacio para conciertos en directo de bandas de rock, indie, hip hop y mestizaje, demostrando una riqueza musical envidiable. Tras más de treinta años de historia ininterrumpida, sorteando crisis y pandemias, la dedicación de su equipo y la fidelidad de sus incondicionales conocidos popularmente como coperos han consolidado a esta sala granadina como un referente europeo, un lugar donde la libertad, la pasión por el sonido y la vanguardia artística siguen bailando al mismo compás.