El Origen de una Dinastía
Conocida cariñosamente como La Catedral del Techno, la historia de Florida 135 es, sin duda, uno de los relatos más fascinantes de la escena de la música electrónica a nivel mundial. Situada en la localidad de Fraga (Huesca), en la comunidad de Aragón, esta mítica sala ostenta el orgulloso título de ser el club en activo más antiguo de España. Sus puertas abrieron originalmente en el año 1942 bajo la dirección de Juan Arnau y su esposa Francisca Ibarz, quienes inauguraron un espacio de ocio que en sus primeros años funcionó como cine y sala de baile tradicional. A lo largo de las décadas, el local supo reinventarse para sobrevivir a los cambios sociales y culturales del país, pasando por la programación de música en directo, el fenómeno de la música disco en los años setenta y ochenta, hasta encontrar su verdadera identidad a principios de la década de los noventa.
La Catedral del Techno
Fue durante los años noventa cuando la familia Arnau tomó una decisión arriesgada e histórica: apostar incondicionalmente por los nuevos sonidos electrónicos que llegaban de Europa y Estados Unidos, como el techno, el trance y el acid house. Para acompañar esta metamorfosis musical, el interior del club fue transformado radicalmente creando una decoración espectacular que imitaba a la perfección una calle del Bronx neoyorquino, con sus fachadas urbanas, callejones oscuros, grafitis y estética industrial. Esta estética inmersiva convirtió a Florida 135 en un epicentro ineludible y lugar de peregrinación para los amantes de la electrónica más contundente de toda la península ibérica y el sur de Francia. De las raíces de este club nacieron después otros colosos mundiales del entretenimiento dirigidos por las siguientes generaciones de la familia Arnau, como el mítico Monegros Desert Festival y la archiconocida marca global elrow.
Legado, Artistas y Actualidad
Por la icónica cabina de Florida 135 ha pasado la realeza absoluta del techno mundial: leyendas de la talla de Carl Cox, Richie Hawtin, Jeff Mills, Laurent Garnier o Ben Sims, además de su carismático DJ residente histórico, Andrés Campo. En la actualidad, el club ha adaptado su modelo de negocio y ya no abre todos los fines de semana de forma ininterrumpida, sino que reserva sus célebres noches para fechas señaladas, aniversarios y eventos esporádicos. Cada apertura sigue siendo un acontecimiento masivo que logra congregar a cerca de 3000 fieles que viajan en autobuses desde todas partes del territorio, demostrando que la magia, la energía y el legado del club siguen más vivos que nunca en el corazón de Fraga.